Anti-Readymade

Una ambiciosa exposición colectiva en la que participan 30 artistas venezolanos de diferentes generaciones para trabajar alrededor de la noción de readymade propuesta hace un siglo por Marcel Duchamp

A 100 años de la “exhibición” de la emblemática pieza Fuente de Marcel Duchamp (Blainville-Crevon, 1887 – Neuilly-sur-Seine, 1968, Francia) en la exposición de la Asociación de Artistas Independientes de Nueva York, Espacio Monitor ha decidido sumarse con la exposición Anti-Readymade a las distintas celebraciones que numerosas instituciones alrededor del mundo han decidido llevar adelante para conmemorar uno de los gestos más transgresores de la historia del arte.

Si bien el readymade es un concepto difícil de definir, al que incluso Duchamp, su creador, declaró no haber encontrado una definición satisfactoria, es de común acuerdo aceptar que la acción de crear obras de arte a partir de la elección de objetos encontrados y del acto de designarlas como tal, trasladó a la obra de arte de un campo retiniano a otro ámbito más “conceptual”, abriendo así posibilidades hasta ese entonces desconocidas para el arte.

Un siglo después, tomando como referencia este hito del arte, se presenta en Espacio Monitor la exposición Anti-Readymade, en la que 30 artistas venezolanos de distintas generaciones, residenciados dentro y fuera del país, presentan obras que desde distintas estrategias formales y discursivas abordan los diferentes temas que se desprenden de la propuesta desarrollada por su curador Miguel Miguel García. Anti-Readymade es una ambiciosa exhibición de escala museística en la que concurren obras de carácter instalativo, escultóricas y objetuales, así como propuestas fotográficas, pictóricas, de video y sonoras, que ponen en evidencia la complejidad y amplitud de los lenguajes contemporáneos. Es importante destacar que las obras que se presentan en esta exposición son, salvo un par de casos excepcionales, inéditas, de 2017, especialmente conceptualizadas y desarrolladas para Anti-Readymade.

Por paradójico que parezca Anti-Readymade revaloriza la idea pionera de Duchamp, a través de un conjunto de obras que se ubican en un rango que oscila entre la negación y la acentuación del concepto de readymade. Si bien “anti” significa opuesto o contrario, en oposición a algo, las piezas que integran esta exhibición lo que procuran es desmarcarse, de alguna manera, del concepto “ya hecho” que trae consigo la palabra readymade, ya sea negándolo, relativizándolo, actualizándolo o reinterpretándolo. Se trata si se quiere, de un juego de palabras que enfatiza simbólica y metafóricamente las ambivalencias y contradicciones que son parte de la obra de arte en nuestros días.

Los artistas que participan en Anti-Readymade son Alberto Cavalieri, Alexander Apóstol + Yoko Ono, Alexander Gerdel, Alí González, Ana Alenso, Anna María Mazzei, Beto Gutiérrez, Carlos Zerpa, Daniel Medina, Diana López, Eduardo Vargas Rico, Iván Candeo, Jorge Pedro Núñez, José Antonio Hernández-Diez, Juan José Olavarría, Katiuska Angarita, Luis Arroyo, Luis Molina-Pantin, Luis Romero, Muu Blanco, Miguel Braceli, Nan González, Nela Ochoa, Pedro Terán, Rafael Serrano, Samuel Yanes, Suwon Lee, Valerie Brathwaite, Vicente Antonorsi y Yucef Merhi.

En Anti-Readymade algunos artistas coinciden en tomar de la realidad, del mundo material, de lo ya producido, elementos que les sirven de soporte o como punto de partida para sus muy diversas propuestas. Carlos Zerpa interviene de manera sutil dos piezas provenientes de una cama de ginecología para presentar la pieza más próxima a un clásico readymade de toda la exhibición. Eduardo Vargas Rico presenta Inventario rápido en la que despliega objetos pertenecientes a su colección de elementos encontrados –de uso cotidiano y doméstico– con los que ha venido articulando una obra sobre el tiempo y la memoria. Luis Romero presenta tres series de obras independientes tituladas Capilla (M.R.), Tamaras (Lacrimógenas) y Conversación (J.S.) que comparten el uso de catálogos de subastas de arte como soporte para la pintura. Alí González participa con una propuesta escultórica de su nueva serie Acumuladores de sombras, en la que ensaya la simulación de fracturas y sombras en la superficie de bloques y tabelones de arcilla como un recurso retiniano anti-readymade. Con su peculiar ironía José Antonio Hernández-Diez cita y contradice a Dan Flavin en una obra que se construye a partir de objetos destinados a la limpieza del hogar. Por su parte, Nela Ochoa presenta Flora, con la que recurre a su acostumbrada práctica de trabajar con radiografías, a partir de su intervención y de la incorporación de una rueda, sugerir el desplazamiento profundo y visceral de nuestra naturaleza. Miguel Braceli convierte las propiedades del disparo de un libro en estrategias para la articulación del cuerpo social. El cuerpo es la estructura del arma y su contenido es la posibilidad que habita en el libro como objeto de conocimiento.

Desde otro lugar, algunos artistas han apostado por la creación o fabricación de piezas enigmáticas o paradójicas en las que destacan la complejidad y el alto nivel de sus facturas. Alberto Cavalieri exhibe O2 Stock,100 lingotes seriados de oxígeno con los que intenta redimensionar la valoración del oxígeno, replanteándolo como una mercancía de alto valor en la economía global y en los mercados de inversión. Vicente Antonorsi propone una obra titulada Esto no son sillas, esto es una escultura en la que a través de una serie de ambigüedades desplaza el sentido original de unas formas de uso cotidiano hacia su funcionalidad dentro del mundo del arte, pero a diferencia de Duchamp, su gesto no parte de un objeto ya existente sino en la construcción de una obra a partir de objetos que la anteceden. Por su parte, Luis Arroyo recrea una carpa militar de grandes proporciones, que al estar suspendida supone un distanciamiento del sentido simbólico convencional del objeto militar, un desplazamiento de la función estratégica y operativa para la cual fue producido.

En otro extremo podrían ubicarse las propuestas de un grupo de artistas que han recurrido al trabajo manual y artesanal en sus obras como estrategia para distanciarse de una práctica readymade, aun cuando los materiales empleados para su elaboración sean industriales, de uso cotidiano. Con su obra Idea / Odio, Daniel Medina a través de cuatro módulos hechos en alambre plantea la dificultad que se presenta entre texto y imagen cuando se relacionan, a la vez que propone una lectura que se resiste a la inmediatez, incitando al espectador al desplazamiento y a la pausa. Katiuska Angarita presenta la obra Manto-Homólogo elaborada con hilos extraídos del liencillo para hablar del silencio y propiciar un juego entre fondo y figura, volúmenes y líneas. Valerie Brathwaite propone una escultura blanda, hecha de tela y serigrafía con la cual procura hacer del cuerpo algo cada vez más informe.

Artistas como Iván Candeo y Rafael Serrano articulan sus propuestas haciendo referencias directas a los readymades de Duchamp. Candeo presenta un video titulado La luz y la sombra, incluso en la que se observan detalles de sombras de readymades que han sido reproducidos en publicaciones sobre Duchamp que ahora son re-fotografiados por el artista para propiciar una interlocución entre objeto artístico, fotografía, impresión, video y cine para conformar un diálogo que subvierte los “lugares” de recepción oficial de estas obras. Serrano propone una obra que contiene los efectos de la realización de dos acciones simultáneas por un tiempo determinado para dar como resultado dos superficies monocromáticas que develan las particularidades de dos formas de representación: la pintura y la fotografía en un objeto anti-readymade. Serrano plantea que la relación de semejanza entre la fotografía y el readymade radica en el efecto de instantaneidad provocado al apretar el botón de la cámara fotográfica y en el hecho de hacer uso del lenguaje como si fuera un obturador.

En Anti-Readymade también se encuentran artistas que trabajan con elementos propios del espacio museográfico aún cuando sus argumentos y estrategias sean disímiles. Alexander Gerdel no solo invita al espectador a ingresar a la sala de exposiciones a través de su obra sino que ha hecho de ella –en la evocación, “fetichización” y recreación del taller de reparaciones que exhibiera en Re-Readymade (MAO, 1997) – una suerte de nuevo readymade bajo la forma de una caja, a escala habitacional, que contiene la experiencia anterior. Jorge Pedro Núñez intenta crear un diálogo entre Fontaine de Marcel Duchamp y Lucio Fontana con sus conceptos espaciales, utilizando los elementos materiales de la sala de exposiciones para simular cajeros automáticos, haciendo uso de la abstracción geométrica y del vacío como apreciación estética. Por su parte, Samuel Yanes propone un gesto-simbólico-espacial con la disposición de un pedestal que se presenta como obra, como cuerpo dispuesto, como soporte para el aire.

Desde otro aspecto formal varios artistas presentes en Anti-Readymade recurren a la fotografía para desarrollar sus propuestas. Luis Molina-Pantin registra una pintura popular, encontrada en la calle, de la Fuente de Duchamp para situar en una imagen diversos niveles de representación que suceden en tiempos distintos. En la obra de Beto Gutiérrez los fluidos —que el mismo Duchamp usó como materia artística— pretenden funcionar como metáfora de la disolución del cuerpo y la incontinencia de sus deseos. Apelando a la desviación de sentido del readymade Gutiérrez propone la orina no como desecho orgánico sino como una sustancia fetiche o medicinal. Ana Alenso presenta cuatro fotografías que son el resultado de una serie de intervenciones in situ con objetos encontrados en Mallorca, España, con las cuales aspira a propiciar una crítica sobre la industria del petróleo y su carácter paradójico. Nan González con su instalación fotográfica titulada Impermanencia, en la que una manzana natural atravesada por un clavo de metal y su imagen se van desvaneciendo, apunta hacia esa condición natural de la realidad de no mantenerse en un mismo lugar, tiempo o estado, por cuanto toda existencia está destinada a la muerte.

Finalmente, es importante señalar que muchas obras presentes en Anti-Readymade aluden de diversas maneras al ejercicio del poder y a la reciente historia política de Venezuela. Diana López se vale de la fotografía para asentar parte del léxico que se ha hecho común a la disidencia política, el cual ha construido a partir de viejos tipos móviles. Desde esa rigidez, intenta confrontar las palabras que develan las prácticas más oscuras de ésta y otras tiranías. Muu Blanco presenta una instalación que resulta del ensamblaje de lo que el artista considera diferentes readymades: el discurso político socialista por una parte, las imágenes del paisaje de las barriadas de Caracas y de los estereotipos de belleza en Venezuela por otra parte, y finalmente los audios de canciones y palabras de Hugo Chávez. Alexander Apóstol está presente en esta exposición con una obra realizada en 2016 en colaboración con Yoko Ono para el proyecto Water Event, que la artista realiza desde 1971. Titulada ¡Asta los huevos! está concebida como una ofrenda dirigida a quienes aspiran un lugar de libertades y justicia social, luchan contra los aparatos de poder represivos y disuelven o intentan disolver los autoritarismos y las dictaduras. Pedro Terán ha creado una instalación titulada Lecturas invertidas en la que indaga en el anacronismo de un oscuro y cruel presente para figurar un espacio que altera y desafía el acostumbrado ámbito corporal. Valiéndose de libros sobre Chávez, la instalación define tres zonas donde las nociones somáticas “arriba-abajo” se desdibujan en una nueva arquitectura de términos invertidos. Suwon Lee toma del contexto político actual formas asociadas a las protestas para transformarlas en objetos invocadores de protección, en fuentes de resistencia, resiliencia, entereza. Yucef Merhi con su mural titulado Seguridad Desalmada despliega datos interceptados electrónicamente, los cuales son presentados utilizando un sistema de ordenamiento espacial iniciado por Merhi en 1998, conocido como datagrama, en el que las bases de datos son impresas y organizadas utilizando un patrón matemático-geométrico, colmando el soporte expositivo de una densa masa textual.

La curaduría de Anti-Readymade es de Miguel Miguel García, curador de Espacio Monitor, la coordinación general ha sido realizada por Aixa Sánchez con la asistencia de Johana Cruz, y la museografía fue diseñada conjuntamente por el curador y Omar Cadenas, coordinador de conservación y montaje de la galería, con el apoyo de Sánchez. La supervisión de todos los aspectos de la organización fue dirigida y supervisada por Luis Miguel La Corte, director de Espacio Monitor. La imagen gráfica de la exhibición fue creada por José Luis García R., también responsable de las redes sociales de la exposición. Finalmente, el registro fotográfico de la exhibición corrió por cuenta de Julio Osorio.

En el marco de esta exhibición se realizarán una serie de actividades como visitas guiadas, conversatorios, conferencias, talleres, conciertos de música experimental, proyección de videos y películas que serán anunciadas oportunamente.

La muestra Anti-Readymade se inaugura el sábado 1 de julio de 2017 a partir de las 11:00 am y hasta las 6:00 pm, en el Centro de Arte Los Galpones, y la clausura será el domingo 17 de septiembre de 2017.